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Ruta de los Castillos

CASTILLO DE OLITE

La silueta esbelta y armoniosa de su castillo-palacio domina Olite,  pequeña ciudad situada en el centro geográfico de Navarra, a 38  kilómetros  al norte de nuestra Casa Rural y a 42 al sur de Pamplona.  Sede real durante la Edad Media, los gruesos muros y torres almenadas  del palacio alojaron a reyes y princesas.

Declarado monumento nacional en 1925, constituye el ejemplo más  importante del gótico civil de Navarra y uno de los más notables de  Europa. Un recorrido por las estrechas rúas de Olite le permitirá pasear  al abrigo de nobles caserones de piedra con escudos de armas y  grandiosos aleros de madera; galerías medievales y espléndidas iglesias,  además de descubrir el recinto amurallado romano.

El clima mediterráneo ha hecho también de Olite la capital del vino. Acérquese a sus bodegas y deguste sus caldos.

Visitar el castillo y sus alrededores, iglesias, calles, tascas,  rincones , fachadas con sus escudos blasones… nos llevan a un pasado  medieval.

Déjese guiar y todo el conjunto le trasladará a una época de torneos,  reyes y princesas, magos y juglares,  nobles y doncellas, halconeros y  arqueros, que vuelven a la ciudad cada mes de agosto para celebrar las  Fiestas Medievales.

Una de las sedes de los Reyes de Navarra, es  el castillo de carácter  cortesano y militar, construído a partir del reinado de Carlos III, El  Noble en el siglo XV , y utilizado como sede de la Corte de Navarra; se  alza  sobre el palacio viejo, convertido en la actualidad, en Parador de  Turismo.

Las obras se realizaron, a partir de una serie de sucesivas  ampliaciones, que le dieron su aparente falta de cohesión.    Su  restauración comenzó a partir de 1937, luego del gran deterioro sufrido  por sucesivas guerras y un incendio en 1813.

Sin embargo, este palacio, de estilo gótico, presenta dentro de su  variedad de rincones, una indudable belleza, donde los aspectos  residenciales han prevalecido sobre los defensivos y le han otorgado un  lujo, que lo destacan de otras construcciones, siendo considerado uno de  los más bellos de la Europa de esa época.

CASTILLO DE OLITE II

El Palacio de los Reyes de Navarra está formado por estancias,  jardines y fosos, rodeados por altas murallas y rematados por numerosas  torres. Se pueden diferenciar dos recintos: el Palacio Viejo, convertido  en Parador Nacional de Turismo y el Palacio Nuevo.

El aspecto actual de las galerías, estancias, dependencias, fosos y  torres del Homenaje, de las Tres Coronas, de los Cuatro Vientos y  Atalaya dan muestra del lujo que tuvo el castillo en los tiempos de  Carlos III.

En el interior del castillo, se puede visitar el patio de armas, las  cámaras del rey y de la reina, la sala mudéjar, la galería gótica y el  jardín de la reina, construído a más de 25 metros del suelo.  También destacan el patio de la morera y la “nevera” del castillo, un  pozo de hielo, empleado como sistema de refrigeración.

En la actualidad, su estado de conservación es muy bueno, aunque se  continúa con la restauración iniciada en el siglo XX. Sin embargo, la  riquísima decoración interior que revestía sus muros se ha perdido, al  igual que los jardines exteriores que lo rodeaban.

Horarios de visitas

De octubre a marzo: mañana: de 10:00 a 14:00 horas. y de 15,30 a 17,30

De abril a septiembre: mañana: de 10:00 a 14:00 horas.y de 16,00 a 19,00

Semana Santa y puentes: de 10:00 a 19:00 horas.

Julio y agosto: mañana: de 10::00 a 14:00 horas y de 16,00 a 20,00

Cerrado: 25 de diciembre, 1° y 6 de enero, todo el día. y 24 y 31 de dicbre, por la tarde.

Todos los años, en el mes de agosto, se celebra en el Castillo y sus  alrededores, las  fiestas medievales, que se desarrolla durante un fin  de semana.

Este Castillo es  propiedad del Gobierno Foral de Navarra y se destina a uso turístico y a sede de exposiciones itinerantes.

CONJUNTO HISTÓRICO ARTÍSTICO Y  BIEN DE INTERËS  CULTURAL. VILLA MONUMENTAL

Se encuentra a 80 kms. de nuestra Casa Rural.  Es obligada su visita.

Municipio de 800 habitantes, bello donde los haya y desde 1968 declarado Conjunto Histórico Artístico y Bien de Interés Cultural

En una elevación de la Sierra de la Peña se yergue la Villa de Sos  del Rey Católico,  cabeza de la comarca de las Altas Cinco Villas.

Erigida sobre un cerro del que salen dos promontorios naturales, en  los que se ubican el Castillo y el palacio de Sada, conserva sus  características de atalaya fronteriza entre los reinos de Navarra y  Aragón.

Sus casas de piedra, aleros, portadas con dovelas y escudos, ventanas  góticas y renancentistas, y con sus estrechas calles de antíguo  empedrado son elementos que se funden para crear un armonioso monumento.

Casi todas entradas de la Villa conservan las antíguas puertas de la  muralla. La principal es la llamada puerta de Zaragoza, donde se inicia  la calle principal de la Villa, llamada Fernando el Católico, que sigue  la cumbrera natural, y a la que se unen las calles secundarias, en  descenso hacia las antiguas puertas.

Ya en el interior, paseando por la calle Fernando el Católico,  podemos admirar casas de piedra de sillería y mampostería, casas y  palacios blasonados de los siglos XV y XVI, y sus características calles  adoquinadas.

La intensa historia de Sos, nos ha dejado como legado uno de los conjuntos monumentales aragoneses más bellos y representativos.

Es obligado aprovechar la oportunidad que ofrece la carretera que la  circunvala por completo, para admirar la totalidad de la muralla, y las  puertas con sus arcos, que dan una nota pintoresca a las siete entradas  con que cuenta el conjunto medieval.

Más información en     www.sosdelreycatolico.com

CONJUNTO HISTORICO ARTISTICO Y BIEN DE INTERES CULTURAL.

Muy cerca de Sos del Rey Católico, otra villa monumental.  Una joya medieval, de origen militar.

El primer encontronazo con Uncastillo raramente decepciona. Poco  importa que lleguemos a él desde las accidentadas carreteras del norte, o  que lo hagamos desde las llaneras vías del sur, la sensación es siempre  la misma: esta villa es demasiado bella, demasiado auténtica como para  pasar desapercibida.

Desde aquí el visitante podrá descubrir todos los tesoros de  Uncastillo : su imponente fortaleza, sus seis iglesias románicas, sus  casas señoriales del S. XVI, su barrio judío y, su yacimiento romano. De  forma que venir a conocer este pueblo deba ser cita obligada en tus  planes.

La historia de Uncastillo no dista demasiado de la de otros tantos  burgos castellanos. Allí hubo pugnas -primero contra musulmanes, luego  contra los vecinos navarros-, paz y después gloria, mucha gloria. Ésta  llegó en el siglo XII y sembró de arte románico este cruce de caminos en  el que los ríos Riguel y Cadenas se dan la mano.

El bondadoso paso del tiempo se encargó del resto y propició que  Uncastillo, a día de hoy, luzca callejas, palacios y templos -hasta  seis- con el mismo esplendor que en la Edad Media.

Más que un conjunto de monumentos, la ciudad es un monumento en sí  mismo en el que los rincones con solera, las ventanas geminadas y la  misteriosa iconografía románica son la norma. Sirva de ejemplo el  pórtico de la iglesia de Santa María la Mayor, templo madre y estandarte  de uno de los mayores tesoros del pueblo.

Más  información en      www.uncastillo.es

CASTILLO DE JAVIER

El castillo de Javier se alza sobre una roca en las proximidades de  la localidad del mismo nombre, provincia de Navarra, limitando con la de  Zaragoza.

Este castillo fue construido en el siglo X, reformado en los siglos  XII y XIII, alrededor del año 1300, y posteriormente en el siglo XV. En  el año 1516 fue parcialmente destruido por orden del Cardenal Cisneros, a  causa de las continuas revueltas que se sucedieron.

En el año 1223 pertenecía al rey de Aragón y en 1236 pasó a manos del  rey de Navarra. En el siglo XVI fue propiedad del padre de San  Francisco Javier, y en este castillo nació el propio San Francisco  Javier, cofundador, junto con San Ignacio de Loyola, de la Compañía de  Jesús.

Javier es una zona muy frecuentada pues se encuentra muy cerca de la  Ruta Jacobea. La tradición de hospedar a los peregrinos se remonta  siglos atrás, ya que los señores del castillo albergaban a los  transeúntes del Camino de Santiago. Actualmente, en el mes de marzo, se  celebran las llamadas javieradas, que son peregrinaciones que se hacen  hasta esta localidad navarra. Aquí vienen personas de todas las edades y  de cualquier parte de la geografía, por caminos y senderos que  proliferan de forma notable en esta zona peninsular.

El de Javier es uno de los pocos castillos que conservan tan  completas sus defensas y todas las estructuras que lo componen, como sus  troneras y sus saeteras. Se accede a él por un puente levadizo, desde  el que se pasa a un patio defendido por la torre del Cristo y se entra  en el castillo por una puerta defendida por matacanes. La parte  delantera es de forma irregular. En la parte trasera se encuentra la  bodega y el granero. La parte nueva era la residencia de los señores.

En un ángulo del interior del castillo hay una basílica. Esta iglesia  es de estilo neorrománico y se construyó con la misma piedra que se  utilizó para el castillo.  El castillo de Javier es un entramado  arquitectónico construido en piedra perfectamente labrada, colocada y  unida para dar una sensación de estructura férrea y compacta. Se  encuentra en buen estado de conservación.

En el año 1901 fue restaurado por los duques de Villahermoso, y  convertido en la casa-museo de San Francisco Javier. Se puede ver la  habitación de San Francisco Javier. Es propiedad de la Compañía de  Jesús, y se destina a uso turístico.

Puede visitarse todos los días. Más información en el teléfono 948  884 024.            Fué declarado Bien de Interés Cultural por el  Decreto Foral del 2 de febrero de 1994. Bajo la protección de la  Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley  16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Más información sobre monumentos de todo tipo en la provincia de Navarra en www.monumentalnet.org